Según González, Martínez y Martínez (2008), el uso del enfoque indagatorio consta de cuatro fases. La
primera de ellas es la motivación o focalización, en la que el
docente introduce una pregunta que propicie el interés del alumnado en el tema.
Posteriormente, viene la exploración, en la cual el estudiante investiga
el tema haciendo uso de sus sentidos cuando esto es posible, además en esta
etapa puede diseñar una manera de probar su hipótesis original, surgida en la
etapa anterior. La tercera etapa es la explicación o reflexión,
durante la cual los estudiantes comparten con sus compañeros y con el docente
aquello que han encontrado y analizado. Es en esta etapa en la que el docente
aprovecha para redirigir los conocimientos del estudiantado en la dirección
adecuada. Por último, llega la etapa de la aplicación, en la que, como
su nombre lo indica, el estudiante aplica su nuevo conocimiento y profundiza lo
aprendido.
Por otra parte, según Grisolía (2008), el método interdisciplinario necesita de
algunas condiciones que deben estar presentes para que pueda funcionar en su
totalidad de manera correcta, manteniendo la motivación de los estudiantes. Es
muy importante establecer un lenguaje común que pueda ser comprendido e
interpretado por todos, teniendo cuidado de utilizar la terminología científica
adecuada, pero de manera que los estudiantes tengan claro de qué se está
hablando, así como de las palabras que puedan confundirse al utilizarse en otra
disciplina.
Las relaciones de la ciencia con otras áreas de
conocimiento deben ser claras y explícitas, ampliamente explicadas a través de
ejemplos, experimentación e investigación. Para esto, existen diferentes
herramientas educativas que pueden ser utilizadas como los proyectos, los
experimentos, las visitas guiadas, los trabajos de campo y las discusiones, con
el fin de que el estudiante pueda relacionar lo aprendido con su entorno y se
convierta en una parte activa en el desarrollo de su comunidad.
Parte de la importancia del método interdisciplinario
radica en la combinación de la enseñanza de las ciencias con la lecto-escritura
y el uso de la matemática. La educación debe ser integral y debe darles la importancia
merecida a estos tres ámbitos. Para lograr esto a cabalidad, el docente también
debe estar empapado (al menos básicamente) en estas tres áreas, no concentrarse
en sólo la ciencia, pues es importante que maneje las tres de forma adecuada si
desea fomentar el mismo conocimiento en sus estudiantes.
Sin embargo, las disciplinas, aunque se trabajen en
conjunto, no deben perder totalmente su identidad al combinarse. El estudiante
debe poder percibir los límites y particularidades de cada una de las
disciplinas expuestas. Los docentes además tienen que estar plenamente
conscientes de que la ciencia es evolutiva y, por lo tanto, sujeta a
descubrimientos. Deben buscar información reciente y actualizarse debidamente
para poder trabajar de forma flexible y abierta, facilitando la interacción
entre las áreas a estudiar, colaborando así en el desarrollo integral de sus
estudiantes.
Referencias Bibliograficas:
González, C., Martínez, C., & Martínez,
M. T. (2008). Reflexiones y propuestas acerca de la incorporación de nuevas
metodologías en el aula deficiencias secundaria: la indagación científica y el
aprendizaje experiencial. Sembrando ideas. https://aprende.uned.ac.cr/mod/folder/view.php?id=74278
Grisolía, M. (2008). La
interdisciplinariedad en la enseñanza de las Ciencias. https://aprende.uned.ac.cr/mod/folder/view.php?id=74278